viernes, 27 de febrero de 2015

Práctica 1. REC

El primer día de prácticas fuimos sorprendidos por nuestro profesor, Juan David, al traer una cámara de vídeo a clase. Desde el primer momento, se percató de nuestras caras de susto al verla. Él nos explicó que necesitaba a 4 o 5 voluntarios para ser grabados mientras hablaban de lo que ellos quisieran durante un minuto.
En un principio nadie tuvo la valentía de exponerse ante el público, pero mientras tanto, nuestros engranajes mentales (neuronas) se pusieron a funcionar para encontrar un tema del que fuera fácil hablar sin quedarse en blanco. Entonces, al quedar nuestra actuación grabada en vídeo, podríamos fijarnos en nuestra comunicación no verbal, un aspecto que es muy difícil de controlar y más aún cuando se habla en público.
Cuando parecía que todo estaba perdido y nadie se ofrecía como voluntario, uno de nuestros forasteros, Eduardo, desenfundó su revólver y se dispuso a la acción.
A continuación os dejamos con las declaraciones acerca de sus sensaciones:
"En un principio quería hablar sólo de baloncesto. Mientras pensaba si salir a hablar, tenía preparado un discurso interiormente sobre los valores del baloncesto porque es un tema del que podría hablar durante horas. Pensé en comentar que es un deporte que requiere de esfuerzo, valentía, coraje... pero sobre todo se basa en el compromiso colectivo. Pues bien, creo recordar que en ningún momento hablé de todo esto. Simplemente me dediqué a comentar cuáles eran mis hobbies por los nervios del momento y el miedo a que se burlasen de lo que realmente quería decir. En resumen, acabé diciendo cosas que no tenían nada que ver con lo que tenía preparado".
Mientras tanto, las chicas del grupo seguían pensando qué podían decir si nadie se ofrecía de voluntario y el profesor elegía a una de ellas. Conforme iba pasando el tiempo, los nervios crecían. En realidad es un poco absurdo, porque 2 años son tiempo de sobra para que todos nos conozcamos y tengamos un mínimo de confianza, pero a su vez incontrolable (al menos por el momento).
Sin embargo, al ver la grabación tanto de Eduardo como del resto de voluntarios, pudimos observar algunos gestos o posturas de defensa ante el público, fruto de la inseguridad y del miedo al ridículo. Algunos cruzaban las piernas, otros no podían dejarlas quietas en el suelo, mientras que había quien ni siquiera podía respirar con normalidad. Se rascaban algunas partes del cuerpo, se tocaban el pelo continuamente, estaban sonrojados...

Gracias a esta práctica hemos aprendido que cuando nos dirigimos a un público numeroso, nadie va a juzgarte o a reírse de ti por lo que dices si existe un mínimo de confianza. Sino que, al contrario, te apoyarán e intentarán mostrar su atención e incluso empatizarán contigo cuando te sientas cohibido. Esta práctica supone un primer paso para minimizar el miedo a hablar en público, pero estamos seguros de que durante las próximas dinámicas de grupo irán creciendo los voluntarios y esos miedos de los que hemos hablado desaparecerán al final del cuatrimestre.

Hasta la próxima publicación, no falléis.

2 comentarios:

  1. Hola Forasteros,
    bien por el blog, pero aun no habéis subido las prácticas 2 y 3 ¿qué pasa?
    Saludos,
    JD

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    1. Hola Juan David,
      somos el grupo con el que has estado hablando en la clase de hoy y a los que se nos olvidó colgar las prácticas 2 y 3.
      Ya está todo en orden.
      Saludos,
      Forasteros

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